Llevamos desde 1970 recomendando a nuestros huéspedes dónde ir. Ahora además lo organizamos: rutas por el Cabo, salidas en kayak, paddle surf, Tabarca y los planes de ciudad que merecen la pena.
«¿Y qué podemos hacer por aquí?» Llevamos tres generaciones respondiéndola a mano, con un plano encima del mostrador y un bolígrafo.
Esta página es esa conversación, puesta por escrito. Cada actividad tiene lo que de verdad hace falta saber antes de decidirse: cuánto dura, qué nivel pide, a qué hora se sale, qué llevar y cuánto cuesta. Sin letra pequeña.
Las organizamos nosotros con gente de aquí. Se reservan escribiéndonos: contestamos el mismo día y, si estás alojado en Concorde, salimos desde la puerta.
Los precios son por persona e incluyen el material. Grupos a partir de seis, consúltanos: sale mejor.
Kayak
Salimos de la arena y bordeamos el Cabo por mar. Paramos en una cala a la que solo se llega remando.
No hace falta haber remado nunca. Los primeros quince minutos son para cogerle el aire dentro de la bahía, que a esa hora está como un plato, y luego salimos hacia el Cabo pegados a la costa. Se ve la roca desde abajo, que es otra cosa, y se para en una cala pequeña donde el agua es transparente y no llega nadie por tierra. Los kayaks son dobles y estables; si vienes solo, remas con el guía.
Paddle surf
Hora y media en la orilla de San Juan. Casi todo el mundo acaba de pie en los primeros diez minutos.
La playa de San Juan por la mañana temprano no tiene ola, y eso la hace ideal para empezar. Se explica en tierra cómo subir y cómo caerse sin hacerse daño —que es lo que más se practica— y en diez minutos la mayoría va de pie. La última media hora se sale a remar por la orilla, con el monitor al lado. Sesión a las ocho y media o al atardecer; la de la tarde es la bonita.
Snorkel
Día completo en la primera reserva marina de España. Se ve el fondo desde el barco antes de tirarse.
Tabarca es reserva marina desde 1986, la primera que se declaró en España, y se nota nada más meter la cabeza: praderas de posidonia, salpas, meros. Salimos en el TRAM hasta el puerto, cruzamos en barco y el día se reparte entre dos zonas de baño, la vuelta al pueblo amurallado y una parada larga para comer —el caldero se pide con tiempo—. De vuelta en Concorde sobre las siete.
Cultura
Del castillo de Santa Bárbara al Barrio, bajando a pie. La ciudad se entiende mejor en ese orden.
Se coge el TRAM en la parada de al lado y en veinte minutos estás en Luceros. Subimos al castillo de Santa Bárbara por el ascensor del Postiguet —166 metros de roca sobre la playa— y desde arriba se ve por qué la ciudad está donde está. Luego se baja andando al barrio de Santa Cruz, con las casas encaladas y las macetas, y se termina en el Mercado Central y la Explanada. Tres horas y media a paso de conversación.
Gastronomía
Cuatro paradas, cuatro vinos de la tierra y lo que se come en cada una. Se empieza a las siete.
Alicante tiene denominación de origen propia y casi nadie lo sabe. La ruta son cuatro paradas por el casco antiguo: se empieza con un blanco de la Marina, se pasa por un monastrell joven, y se termina con un fondillón, que es el vino dulce de aquí y lleva haciéndose desde el siglo XV. En cada sitio se come lo suyo. Grupos pequeños, porque en estas barras no cabemos más.
Siete kilómetros de arena, el Cabo en un extremo y la ciudad a veinte minutos en tranvía. No hace falta coger el coche en toda la estancia.
Donde se acaba la playa empieza la roca. Cuatro calas pequeñas, una torre vigía del XVI y un faro. Andando desde el complejo.
La parada del TRAM está a 150 metros.
El año en que Tabarca se declaró reserva marina, la primera de España. Se cruza en barco desde el puerto.
Por WhatsApp o con el formulario de abajo. Dinos qué actividad, qué día y cuántos sois. No hace falta pagar nada todavía.
Miramos disponibilidad y el parte del mar, y te decimos hora y punto exacto de salida. Si ese día no puede ser, te proponemos otro.
En efectivo o con tarjeta, al empezar. Si el mar no acompaña y hay que suspender, no se cobra nada.
Concorde recibe equipos deportivos desde hace décadas: 105 apartamentos, parking propio y la playa enfrente. Las actividades se adaptan al grupo, no al revés.
Escríbenos y te contestamos el mismo día. Si ya estás alojado, pásate por recepción y lo vemos allí.